El entorno local, regional y mundial, ha dejado su huella en todos los ámbitos de nuestra existencia. Vivimos en una época de desarrollo tecnológico, de modificación de sistemas económicos y políticos, de cambios en la conformación geográfica, y en general de múltiples transformaciones estructurales que afectan a todos los países. Muchas organizaciones modernas han desarrollado habilidades para integrar el cambio tecnológico y de información.
Sin embargo, la habilidad de muchas organizaciones para acomodar, modificar y adaptarse al cambio social y cultural se ha retrasado debido a su mala adaptación frente a las fuerzas externas e internas que influyen en el proceso de cambio de la organización.